El mantenimiento de 300 millas de canales en las zonas rurales de Texas es tarea de los 14 operadores de maquinaria pesada de la Autoridad del Agua de la Costa del Golfo (GCWA). Los turnos de 10 horas son largos, el trabajo es mayoritariamente solitario y la cobertura móvil es poco fiable. Pero el trabajo es fundamental: el sistema de canales, construido en la década de 1930, requiere un dragado regular para mantener el flujo de agua hacia 22 comunidades de Texas y las principales refinerías.
Entonces se produjo un grave percance. Un operario se cayó de su camión mientras trabajaba en las profundidades del sistema de canales y se rompió la espalda. Escondido entre la hierba alta, donde merodean serpientes y caimanes, estaba desorientado y dolorido. Tardó 20 minutos en sacar su teléfono del bolsillo y pedir ayuda. La suerte estuvo de su lado: un compañero de trabajo se encontraba a solo media milla de distancia, en lugar de las 15-20 millas habituales.
El rescate no fue nada sencillo: su ubicación era tan remota que el compañero de trabajo tuvo que marcar el camino para los servicios de emergencia con una fila de conos de seguridad. El incidente suscitó grandes preocupaciones: ¿y si hubiera estado inconsciente? ¿Y si no hubiera podido alcanzar su teléfono o no hubiera tenido cobertura? ¿Habría sido un rescate o un hallazgo?
El proceso de registro agravaba aún más la situación. Durante años, el personal fichaba en la oficina de Alvin, Texas, o a través de una aplicación móvil. Durante la pandemia, la aplicación se convirtió en la única opción, pero no era fiable. A veces, los empleados se olvidaban de fichar, lo que impedía a los supervisores saber con claridad quién seguía trabajando sobre el terreno, quién llegaba tarde o quién podía tener algún problema.

protege a su personal, especialmente a los operadores de maquinaria pesada repartidos a lo largo de cientos de kilómetros de canales remotos, y ahora es una parte integral de las operaciones diarias.