IMPULSANDO LA SEGURIDAD BASADA EN DATOS.
A menudo se pasa por alto la importancia de la industria petroquímica, pero los productos petroquímicos nos rodean. Desde la producción de productos químicos, plásticos, componentes para automóviles, gasolina, asfalto, caucho sintético y fertilizantes, por nombrar solo algunos, la industria petroquímica está en auge y se espera que crezca a una tasa compuesta anual del 6,2 % entre 2022 y 2030, acercándose rápidamente a un tamaño de mercado de 1 billón de dólares estadounidenses.
Los trabajadores petroquímicos pueden enfrentarse a riesgos importantes, que van desde la exposición a gases tóxicos hasta espacios confinados y el riesgo de incendio o explosión por gases combustibles. Es especialmente preocupante la seguridad de los trabajadores que trabajan solos y la posible exposición a gases, como por ejemplo:
- Gases combustibles, como el metano, el butano, el etano y el propano.
- Monóxido de carbono (CO): procedente de la combustión incompleta de combustibles fósiles.
- El dióxido de azufre (SO2) es un subproducto de la quema de combustibles fósiles.
- Óxidos de nitrógeno (NOx), como el NO2.
- El sulfuro de hidrógeno (H2S) puede liberarse durante la perforación y extracción de petróleo y gas, así como durante el refinado y procesamiento.
- El cloro (CI2) se utiliza en la producción de productos químicos como el PVC.
- Amoníaco (NH3): se utiliza en la producción de fertilizantes y refrigerantes.
- Los compuestos orgánicos volátiles (COV), como el benceno, están presentes en muchos productos petroquímicos, como los disolventes.
La exposición a estos gases puede producirse durante la producción, el transporte, el almacenamiento y el uso de productos petroquímicos. Es importante que los trabajadores reciban formación sobre los riesgos asociados a estos gases y se protejan utilizando EPI, incluidos detectores de gas personales.



