Cinco factores a tener en cuenta que afectan a la cobertura, el alcance y la eficacia
Incluso con una implementación sencilla y rápida, la detección de gases en un entorno industrial debe ir más allá del simple uso de un monitor de gases para garantizar la seguridad de los trabajadores y las instalaciones. Esto se debe a que el movimiento de los gases es un proceso complejo en el que influyen varias variables. Conocer el funcionamiento de estos monitores, incluyendo sus posibilidades y limitaciones, puede ayudar a garantizar que funcionen de manera eficaz y detecten lo que se pretende.
Un error común es pensar que un monitor de área detecta el gas en un radio fijo. Es decir, que una vez instalado el monitor de área, este detectará el gas en un radio determinado alrededor de ese lugar. Esto no es necesariamente cierto. Hay múltiples factores que influyen en la cobertura efectiva, y un monitor de área solo puede detectar los gases a los que está expuesto.
A continuación se enumeran cinco factores que influyen en la cobertura y la eficacia de un monitor de área.
- Características de los gases
Los gases poseen diversas propiedades físicas, entre ellas la volatilidad y la densidad relativa en comparación con el aire. Por ejemplo, el sulfuro de hidrógeno (H2S) es más pesado que el aire, por lo que tiende a acumularse en los espacios más bajos o a lo largo del suelo. Los gases más ligeros, como el metano (CH4), tienden a ascender y dispersarse hacia arriba, y pueden acumularse en la parte superior de un espacio confinado. Por consiguiente, la ubicación de los detectores de estos gases debe ser diferente. Conocer qué gases suponen un riesgo potencial y las características de dichos gases es fundamental para saber dónde se debe colocar un monitor de área para optimizar la detección.
- Factores ambientales
Las condiciones ambientales, como la temperatura, la dirección del viento, la humedad y la presión atmosférica, pueden afectar sustancialmente a la forma en que los gases se dispersan en la zona supervisada. Por ejemplo, los entornos más cálidos favorecen una dispersión más rápida de los gases, lo que significa que los detectores de gases en tales entornos podrían necesitar cubrir áreas más amplias. El viento puede transportar los gases a largas distancias o concentrarlos en determinados puntos en función de su dirección e intensidad. Incluso si un monitor de área se encuentra a solo unos metros de una fuga de gas, si está a barlovento, no podrá detectar el gas que no cruce sus sensores. Comprender estas dinámicas ambientales es fundamental para establecer una estrategia eficaz de detección de gases.


- Tecnología de sensores de gas
No todos los monitores de detección de gas son iguales, y esto es especialmente cierto en lo que respecta a su tecnología de sensores de gas. Los tipos de sensores que se utilizan habitualmente son los infrarrojos (IR), los catalíticos, los electroquímicos, los de fotoionización (PID) o los espectrómetros de propiedades moleculares (MPS), o cualquier combinación de ellos. Cada tipo de sensor tiene sus puntos fuertes y débiles y difiere en cuanto a sensibilidad, selectividad y tiempos de respuesta. Por ejemplo, los sensores IR pueden detectar ciertos gases en bajas concentraciones en grandes áreas, pero no son eficaces para gases que no absorben la radiación infrarroja. La naturaleza de la tecnología de detección influye en gran medida en el área de cobertura del monitor.
- Ubicación del monitor de área
La ubicación del monitor es otro factor determinante para su cobertura efectiva. Como se mencionó anteriormente, los gases más pesados tienden a depositarse en las zonas bajas, mientras que los gases más ligeros se desplazan hacia arriba. La colocación estratégica de los monitores puede garantizar una cobertura más amplia y eficaz. Por ejemplo, si el único problema es el gas H2S, se puede instalar un monitor de área directamente en el suelo, pero en el caso del CH4, el monitor de área se puede colocar más arriba, sobre un trípode. Dado que la dispersión del gas puede ser impredecible, además de los monitores de área, los trabajadores expuestos al riesgo de exposición al gas deben llevar detectores de gas personales dentro de su zona de respiración (el radio de 10 pulgadas/25 cm alrededor de la nariz y la boca) para garantizar su seguridad.

- Estructura física
Por último, la estructura física del espacio también influye en la cobertura del monitor de gases. En espacios confinados, los gases pueden acumularse y crear bolsas de alta concentración, mientras que en espacios abiertos pueden dispersarse más fácilmente. Las estructuras de los edificios, como paredes, conductos y tabiques, pueden obstruir o canalizar el movimiento del gas, alterando su patrón de distribución y concentración y, por lo tanto, el tamaño de la cobertura del monitor.
Estos factores hacen que el concepto de «radio establecido» para un monitor de gas de área sea demasiado simplista y, en general, inexacto.
Consideraciones adicionales
Es necesario tener en cuenta los cinco factores mencionados anteriormente para determinar la ubicación específica y la aplicación del monitor de área. La mejor práctica consiste en realizar un estudio y un análisis de ingeniería basados en el caso de uso y la ubicación específicos utilizando modelos de gas en 3D. Este tipo de evaluación de riesgos exhaustiva es fundamental antes de la implementación, ya que tiene en cuenta el tipo de gas, las condiciones ambientales, la tecnología de los sensores de detección, la ubicación de los monitores y el espacio físico de la ubicación. De esta manera, se puede implementar un sistema optimizado de monitoreo de gases en el área que proteja de manera más eficaz a las personas, los procesos y los bienes.
Cuando eso no es posible, se pueden hacer suposiciones estándar del sector. Si la fuente es estática, como una tubería, se puede suponer que utiliza un radio de 25 pies al considerar la ubicación del monitor de área, teniendo en cuenta los factores anteriores. Si la fuente es móvil, como el CO o el NO2 de los gases de escape de los vehículos, se puede utilizar un radio de 50 pies.
La implementación también debe tener en cuenta si el objetivo es proteger a los trabajadores o a las instalaciones mediante la monitorización de gases en la zona. Si se trata de proteger a los trabajadores, el monitor de zona debe colocarse a la altura de la zona de respiración, pero si se trata de monitorizar y proteger las instalaciones, debe colocarse a la altura prevista del gas.
El monitor de área G7 EXO de Blackline se puede colocar directamente sobre el suelo o sobre una base separada, un trípode o un soporte universal, lo que ofrece la máxima flexibilidad de implementación para cualquier aplicación.
Conclusión
En resumen, la cobertura de detección de un monitor de gas de área es una entidad dinámica y compleja. Su eficacia y alcance se ven afectados por la interacción de numerosos factores, en lugar de limitarse a un radio rígido. Reconocer y gestionar esta complejidad es fundamental para garantizar el funcionamiento seguro y eficiente de las instalaciones que manipulan o producen gases.