Exposición al H2S
Como mencionamos en la primera parte de nuestra serie sobre el H2S, el sulfuro de hidrógeno es un veneno de acción rápida que afecta a muchos sistemas del organismo. Los sensores de gas portátiles son necesarios para la detección temprana y la alerta, ya que los sentidos del cuerpo no son indicadores fiables. La exposición a niveles bajos de gas H2S durante un breve periodo de tiempo no suele producir efectos adversos en una persona sana, aunque la exposición prolongada o la exposición a niveles elevados de este gas pueden provocar efectos inmediatos y duraderos. Para garantizar la seguridad de su equipo, es importante utilizar un detector de H2S con un tiempo de respuesta rápido y una estructura resistente en los entornos en los que puede haber gas H2S.
La diferencia del G7

Los detectores de gas tradicionales funcionan de manera similar a las alarmas de humo, alertando solo al usuario y a quienes se encuentran al alcance del oído sobre entornos potencialmente peligrosos. Para que los detectores de gas ofrezcan el máximo valor a los usuarios, la conectividad inalámbrica y la supervisión en tiempo real son mejoras cruciales con respecto a los equipos de detección de gas tradicionales. La nueva solución G7 de Blackline proporciona una supervisión de seguridad integral y conectada que complementa la detección de gas, para entornos peligrosos en los que el H2S puede incapacitar o dejar inconscientes a los trabajadores en cuestión de segundos.
G7 conecta a los empleados con los equipos de supervisión en directo de Blackline, disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana, que reaccionan al instante cuando se comunica una alerta y proporcionan una respuesta de emergencia inmediata cuando es necesario, ya sea porque un empleado ha pedido ayuda utilizando el botón SOS de G7, se ha detectado una caída o se ha activado una alerta de gas. Gracias a la conectividad, los trabajadores se sienten más seguros en entornos peligrosos, sabiendo que están conectados y supervisados por personas reales.
Sensores de H2S

Blackline Safety utiliza el sensor electroquímico estándar de la industria para sus productos detectores de H2S, además de monóxido de carbono y amoníaco. En los sensores electroquímicos, el gas objetivo sufre una reacción química que produce una corriente dentro del sensor proporcional a la concentración de gas presente. Un electrodo sensor y un contraelectrodo están en contacto y separados por un electrolito. El gas entra en el sensor e interactúa con el electrodo de trabajo, donde se oxida, aceptando oxígeno y/o liberando electrones, o se reduce, liberando oxígeno y/o aceptando electrones. La corriente producida es el resultado directo de la cantidad de gas objetivo que se oxida o se reduce en el electrodo de trabajo. El sensor electroquímico de Blackline tiene un límite de detección más bajo para el H2S de 0,5 ppm.
Detector de H2S: las ventajas de la monitorización en tiempo real
El H2S es un gas capaz de dejar inconscientes a los trabajadores con solo unas pocas inhalaciones a niveles elevados, pero incluso cuando un trabajador ya no puede rescatarse por sí mismo, aún no es demasiado tarde. Los detectores de gas tradicionales funcionan de manera similar a las alarmas de humo, alertando solo al usuario y a quienes se encuentran al alcance del oído de situaciones potencialmente peligrosas. Además de un tiempo de respuesta t90 que proporciona una lectura de gas para el H2S en 20 segundos, el G7 también comunica en tiempo real al personal de supervisión en directo cualquier lectura del detector de H2S que supere los umbrales preestablecidos. Los empleados que se enfrentan a un incidente experimentan un estrés extremo. Incluso cuando no pueden responder, el personal de supervisión puede estar en contacto constante con el trabajador afectado a través de un altavoz industrial bidireccional.
Gestión de respuestas de emergencia en tiempo real

Tras un incidente, cada segundo cuenta. En situaciones que ponen en peligro la vida, la forma en que se gestiona la respuesta de emergencia puede marcar la diferencia entre un rescate optimizado y una recuperación. Cuando se activa una alarma, ya sea por la lectura de un detector de H2S o por la caída de un empleado, el personal de supervisión en directo de Blackline entra en acción.
- 00m 01s: G7 envía una alarma alta de H2S a la red Blackline Live.
- 00m 02s: El equipo de monitoreo en vivo de Blackline recibe la lectura del detector de H2S y la ubicación del trabajador.
- 00m 31s: Se establece la llamada de voz con el trabajador.
- 00 m 40 s: Los miembros del equipo reciben una alerta sonora que les indica que deben reunirse en una zona segura O se avisa a los servicios de emergencia más cercanos y se les indica la ubicación del trabajador.
Con G7, los rescates se optimizan para poder salvar más vidas.
Cumplimiento normativo y presentación de informes sobre detección de gases
Con G7, todos los datos sobre incidentes y detección de gases se comunican en tiempo real a la red Blackline Safety Network para su almacenamiento y generación de informes. Aunque el H2S no suele provocar efectos duraderos en la salud tras una exposición leve a niveles bajos, la exposición continua o prolongada puede provocar enfermedades crónicas. Con los informes de incidentes de G7, se pueden identificar las zonas con fugas persistentes para tomar las precauciones de seguridad adecuadas.
Un detector de H2S o un monitor de seguridad personal no pueden advertir de una situación de peligro si no se utilizan correctamente. G7 es una solución integral que reduce el número de dispositivos que los trabajadores deben llevar consigo y realiza un seguimiento constante de su uso para generar informes. Si un empleado no lleva puesto su dispositivo o no lo utiliza correctamente, los responsables de seguridad disponen de los datos necesarios para tomar las medidas oportunas.
Aunque los sensores electroquímicos de H2S son muy fiables, lo más recomendable es realizar pruebas de funcionamiento y calibraciones periódicas para garantizar la precisión de las lecturas. G7 gestiona todos los recordatorios de calibración y pruebas de funcionamiento de forma inalámbrica, alertando al usuario de las próximas fechas de vencimiento para que se pueda mantener el cumplimiento normativo. A continuación, los datos se almacenan para su presentación en informes y se comunican a los servidores de Blackline. Con G7, las herramientas para gestionar su flota y garantizar el cumplimiento normativo están disponibles en tiempo real, al alcance de su mano.
