Pequeño gas, grandes riesgos
Manténgase un paso por delante de las fugas y la exposición al hidrógeno con dispositivos que aprovechan la tecnología de sensores de última generación, capacidades escalables y una conectividad sin igual para una respuesta rápida ante incidentes.
- Explosiones: Altamente combustible, la cantidad mínima de energía necesaria para encender una mezcla de hidrógeno y aire es mucho menor que la necesaria para otros combustibles. Se necesitan sensores que detecten la exposición a niveles bajos y altos.
- Entradas en espacios confinados: más ligero que el aire, el hidrógeno tiende a acumularse en la parte superior de los espacios altos y cerrados. Se necesitan cartuchos de bomba para las comprobaciones previas a la entrada y la monitorización continua.
- Trabajadores aislados: el hidrógeno, inodoro e incoloro, es indetectable sin equipos especializados. Se necesita conectividad, tecnología de localización y alertas en tiempo real para responder rápidamente a cualquier incidente.
