Aboca concede una gran importancia a la promoción de la salud y el bienestar en todas las facetas de su negocio, incluyendo a su propia plantilla. Sin embargo, la singularidad de sus ubicaciones rurales, en las que desarrollan sus actividades agrícolas, hacía que garantizar la seguridad de sus trabajadores supusiera un reto importante.
El equipo de cultivo de Aboca se distribuye por extensas tierras de cultivo, y muchos trabajadores suelen estar fuera del alcance de la vista y el oído durante largos periodos del día. Dado que la mayoría de las zonas tienen una señal móvil muy débil o irregular, las formas tradicionales de comunicación, como los registros manuales mediante teléfonos móviles, no eran fiables.
Para abordar este riesgo de seguridad, la alta dirección de la empresa buscaba una solución de monitorización personal para trabajadores aislados en la que pudieran confiar y que les permitiera comunicarse constantemente con los trabajadores que se encontraban en el campo, algo fundamental en caso de accidente, problema de salud u otra emergencia.